Grecia es el destino soñado, pero seamos sinceros: ver la puesta de sol rodeado de tres mil personas o pagar 15€ por un cóctel les quita el encanto.
Si buscas la Grecia auténtica, la de tabernas con manteles de cuadros y playas solitarias, he seleccionado las 10 islas griegas menos turísticas. Lugares donde la tranquilidad es real y tu presupuesto cunde el doble.
Islas baratas y bonitas de Grecia
Si tu prioridad es cuidar el bolsillo sin renunciar al paraíso, estas son mis favoritas. Aquí los precios de alojamiento y restauración son mucho más lógicos que en las Cícladas famosas.
Naxos: La reina de la calidad-precio
Naxos es conocida por ser una de las islas más económicas en comparación con destinos más populares.
Al ser una isla grande y agrícola (producen su propia comida), comer es notablemente más barato y las raciones son gigantes. Hay tanta oferta de alojamiento que los precios se mantienen razonables. Es la mejor opción para "pagar poco y recibir mucho.
Además, sus playas son amplias y poco masificadas, lo que la convierte en una excelente alternativa.
Ikaria: La isla donde la gente se olvida de morir
Esta isla es famosa por ser una de las cinco "Zonas Azules" del mundo, el lugar donde la gente vive más años y con mejor salud.
¿El secreto? Cero estrés, comida real y una conexión brutal con la naturaleza.
La gran ventaja de ser una de las islas griegas menos masificadas que hay.
Es una isla austera, salvaje y con una filosofía de vida muy particular: las tiendas abren cuando quieren y las prisas no existen.
El gran atractivo: Las Termas de Therma.
Más allá de la longevidad, Ikaria esconde un tesoro geológico: sus aguas termales radioactivas (en el buen sentido, terapéutico) que brotan de la montaña y se mezclan con el mar. Bañarse en estas pozas naturales calientes, algunas escondidas en cuevas junto a la playa, es la experiencia definitiva de relax.
Kythnos: El secreto de los atenienses
Otra isla económica es Kythnos, una isla tranquila con ambiente local famosa por sus aguas termales y sus playas tranquilas. Aquí no encontrarás grandes complejos turísticos, pero sí alojamientos familiares y precios razonables.
Está muy cerca de Atenas, por lo que el ferry también es barato.
- Consejo: Al ser el destino de fin de semana de los locales, intenta ir de lunes a jueves para encontrar las mejores ofertas de alojamiento.
Las islas griegas menos masificadas (y más espectaculares)
Si bien Santorini es icónica por sus impresionantes puestas de sol y sus casas blancas, hay islas griegas igual de hermosas que ofrecen una experiencia maravillosa y sin multitudes.
Visítalas antes de que se pongan de moda.
Amorgos: El azul profundo
La Isla de Amorgos se hizo famosa por la película El Gran Azul y, aunque cada vez suena más, sigue siendo salvaje porque no tiene aeropuerto y eso la protege del turismo masificado (de momento).
Lo que la hace única es su paisaje es dramático, con montañas que caen a pico sobre el mar.
Pero la joya de la corona es el Monasterio de Hozoviotissa.
Imagina un edificio de un blanco cegador "colgado" literalmente de un acantilado naranja sobre un mar azul profundo. Es una de las fotos más impresionantes de toda Grecia.
Subir hasta allí y que los monjes te reciban con un licor local (psimeni raki) y esas vistas... es algo que no vas a olvidar.
Milos: El paisaje lunar
La isla de Milos es famosa por sus formaciones rocosas y sus calas escondidas de aguas turquesas. Un paisaje tan fotogénico como Santorini, pero sin aglomeraciones.
Aunque tengo que ser honesta: Milos se está poniendo de moda, así que ve pronto. La razón es Sarakiniko, una playa de roca blanca volcánica que parece la superficie de la luna.
Mi recomendación: Alquila un barco (o una excursión) para ver las cuevas de Kleftiko, antiguas guaridas de piratas a las que no se puede llegar a pie. Sus aguas turquesas son imbatibles ➦ Cuevas de Kleftiko.
Además de su belleza y ambiente relajado, estas islas se encuentran a tan solo 1 o 2 horas en ferry desde Santorini, por lo que son perfectas como alternativa o incluso para combinarlas en un mismo viaje.
Islas griegas tranquilas: Refugios para desconectar
Si tu objetivo no es tanto el precio, sino huir del ruido estas dos son el refugio perfecto.
Son islas poco conocidas que ofrecen paisajes serenos, playas poco transitadas y un ritmo de vida pausado que invita al descanso.
Hydra, la isla sin coches
Está muy cerca de Atenas, pero parece otro mundo. ¿Su secreto? Están prohibidos los vehículos a motor. Ni coches ni motos.
Solo burros, bicicletas o tus propios pies. El resultado es un silencio que solo rompe el mar y el canto de las cigarras.
- Cómo llegar: Hay ferries frecuentes desde el puerto del Pireo (Atenas), unas 2h.
- Ideal para: escapadas desde Atenas, si eres un artista o amante del slow travel.
Folegandros, La hermana tranquila de Santorini
Tiene la belleza dramática de los acantilados y los pueblos blancos, pero sin los cruceros masivos.
Su capital (Chora) es, para muchos, la más bonita de las Cícladas: una sucesión de plazas consecutivas llenas de mesas bajo los árboles.
Esta isla con su pintoresco pueblo encaramado en el acantilado es uno de los más bellos de Grecia. El ambiente es tranquilo incluso en temporada alta, aquí podrás disfrutar de auténticas tabernas griegas y una hospitalidad sin igual.
- Cómo llegar:
- Desde Atenas hay ferries rápidos desde El Pireo (unas 4 horas).
- Desde Santorini: desde allí toma un ferry rápido y en solo 50 minutos estarás en Folegandros.
- Ideal para: Parejas que buscan romanticismo real y cenas largas a la luz de las velas, no de los flashes.
Isla de Sifnos, sabor y senderos auténticos.
Con sus pueblos blancos, iglesias de cúpula azul y excelente gastronomía, Sifnos combina belleza y serenidad sin renunciar a servicios de calidad.
Si visitas la isla no dejes de probar su famoso revithada (guiso de garbanzos) o caminar por sus antiguos senderos.
- Cómo llegar: Ferry desde el Pireo. El viaje dura unas 5h, dependiendo del tipo de ferry.
- Ideal para: foodies, senderistas y viajeros con gusto por lo auténtico.
Kimolos, un rincón secreto del Egeo.
Justo al lado de Milos, pero mucho menos conocida. Kimolos es pequeña, rural y muy tranquila.
Sus playas como Prassa o Aliki son de las más puras del Egeo. El pueblo principal, Chorio, parece detenido en el tiempo.
- Cómo llegar: Ferry desde Milos (unos 30 min) o desde el Pireo con escala.
- Ideal para: desconectar, si deseas viajar en solitario o quieres desconectar totalmente con tu pareja.
Samotracia, el gran secreto del norte
Si buscas algo radicalmente distinto, salvaje y verde, esta es mi apuesta personal. Samotracia es un lugar donde la mitología y la naturaleza se abrazan.
Aquí no vienes por las playas de arena, sino por sus cascadas, bosques y misterios arqueológicos.
- Cómo llegar: Ferry desde Alexandroupoli (Grecia continental).
- Ideal para: Amantes del senderismo, la espiritualidad antigua y si buscas una Grecia totalmente distinta.
Esta isla es tan especial y desconocida que le he dedicado un artículo para ayudarte a descubrirla ➦ Isla de Samotracia.
Otras joyas secretas y desconocidas del Egeo
Si buscas escapar del bullicio de las rutas clásicas y el turismo masivo, estas islas griegas son verdaderas joyas aún por descubrir.
Cada una de estas islas tiene su propia esencia y encanto:
- Citera: te sorprende con su mezcla de naturaleza virgen, pueblos encantadores y una historia profundamente ligada al mito de Afrodita.
- Ítaca: seduce con sus montañas verdes, calas escondidas y esa aura mítica que evoca la Odisea de Homero si eres un amante de la naturaleza y la historia es tu destino ideal.
- Chios: famosa por sus pueblos medievales como Mesta y Pyrgi, y por ser el único lugar del mundo donde se cultiva el mastique, una resina aromática con siglos de historia.
- Syros: Capital de las Cícladas, mezcla arquitectura neoclásica con auténtica vida griega. Ermoupoli, su ciudad principal, tiene un teatro que recuerda a la Scala de Milán.
Guía práctica: Consejos para organizar tu viaje a las islas
Aquí tienes las respuestas a las dudas más comunes para que tu vacaciones sean perfectas.
Cómo moverte entre las islas de Grecia menos conocidas
Visitar islas griegas menos turísticas requiere un poco más de planificación, pero nada complicado.
La clave son los ferries. No todas estas islas tienen aeropuerto (y eso es lo que las mantiene tranquilas), así que llegar en ferry forma parte de la experiencia: un viaje lento, como debe ser.
Atenas (El Pireo) y Santorini son los dos grandes puntos de conexión. Y una vez allí, moverse en bici o scooter es una forma genial de explorar sin prisa y sin depender de horarios.
¿Necesito reservar los ferries con antelación?
Depende de cuándo vayas. Si viajas en julio o agosto, la respuesta es un SÍ rotundo, especialmente si quieres subir un coche de alquiler al barco (las plazas de garaje se agotan semanas antes).
Si viajas en junio o septiembre (temporada media), puedes permitirte improvisar un poco más, pero mi consejo es que siempre lleves el billete cerrado al menos un par de días antes para no quedarte tirado en el puerto, sobre todo en las rutas de ferris rápidos (high-speed) que son más pequeños y se llenan antes.
La mejor época para evitar el viento Meltemi
Quizás no hayas oído hablar de él, pero el Meltemi es el "invitado molesto" del verano griego. Es un viento fuerte y seco del norte que sopla en el mar Egeo, sobre todo en las islas Cícladas (Naxos, Milos, Folegandros).
No es una brisa suave; puede ser muy intenso, levantar arena en la playa e incluso cancelar ferris.
- Cuándo sopla: Su pico es en julio y agosto.
- Cómo evitarlo: Si odias el viento, intenta viajar en junio o a partir de mediados de septiembre.
- El truco: Si vas en pleno verano y sopla el Meltemi, pregunta a los locales por las playas de la costa sur de la isla. Suelen estar protegidas por las montañas y el mar allí estará como un plato.
Cuál de las islas griegas es la más bonita
Es la pregunta del millón. Si sacamos de la ecuación a Santorini (que es espectacular pero agobiante), para mí el podio de las "menos turísticas" se lo disputan dos:
- Milos enamora por sus rocas blancas volcánicas, las aguas turquesas fosforescentes y los colores de la tierra la hacen única. Es, sin duda, la más fotogénica.
- Naxos lo tiene todo. Playas de arena kilométricas, pueblos de montaña preciosos y un interior verde que no te esperas en las Cícladas. Es la belleza del equilibrio.
Todas estas islas conservan la esencia del Mediterráneo: playas solitarias, pueblos con encanto, comida casera y una hospitalidad que te hace sentir como en casa.
Si te va eso de perderte por sitios tranquilos y explorar islas griegas poco conocidas... estas merecen un hueco en tu lista.










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