Santorino, una de las islas más bonitas de Europa

Las 11 islas más bonitas de Europa

Guía para viajeros que buscan algo más que una foto

No hace falta salir de Europa para disfrutar de islas con aguas turquesas y paisajes que parecen de otro planeta.

Desde volcanes que caen al mar hasta bosques que parecen sacados de una película, aquí descubrirás 11 islas europeas que destacan por su autenticidad y por esa capacidad de sorprenderte con planes que se salen de lo de siempre.

Aquí descubrirás

1.Santorini, Grecia

Esta isla es el icono del Egeo y tiene motivos para serlo. Lo que ves en las fotos es tal cual: casas blancas con cúpulas azules colgadas de acantilados volcánicos.

Para llevarte la mejor panorámica, haz la ruta que va de Fira a Oia. Son 10 kilómetros por el borde del acantilado que te enseñan el archipiélago desde todos los ángulos. Se hace en unas tres horas y es el plan perfecto para hacer por la mañana y terminar comiendo en Oia.

Si te gusta la historia pásate por Akrotiri. Es una ciudad entera que quedó enterrada por la lava hace miles de años y está increíblemente bien conservada.

Puedes pasear por sus calles y ver cómo vivían entonces; es como hacer un viaje en el tiempo pero sin moverte de la isla.

Oia en Grecia. Uno de los pueblos más bonitos de Europa

Y para terminar el día, busca un hueco en los callejones menos conocidos de Oia para ver cómo el sol se esconde en el mar. Es pura magia.

2.Formentera, España

Si lo que buscas es paz y esa luz especial del Mediterráneo, esta es tu isla. Sus aguas tienen un color turquesa único gracias a una planta submarina que limpia el mar de forma natural y hace que Ses Illetes sea una de las mejores playas del mundo.

Formentera es pequeña y la mejor forma de moverte es en moto o bicicleta para saltar de cala en cala con total libertad.

Las aguas turquesas de  la isla de Formentera

Hay un montón de rutas que atraviesan campos de higueras y dunas. Una de las más chulas es la que te lleva al Faro de Cap de Barbaria.

Un paisaje casi lunar, donde solo estás tú, el faro y el horizonte. El sitio ideal para ver el atardecer con total tranquilidad.

Si buscas el sabor más auténtico, acércate a Es Caló de Sant Agustí. Es un pueblito de pescadores con unos embarcaderos de madera muy fotogénicos. Allí puedes comer un arroz de los de verdad mientras escuchas el sonido del mar.

3.Madeira, Portugal

Colaboración

Si buscas una isla con algo más que playa Madeira te va a flipar. Es una montaña en mitad del Atlántico donde siempre es primavera.

Lo que la hace única son las "levadas", unos canales de agua que recorren toda la isla y que hoy son las rutas de senderismo más espectaculares de Portugal.

Lo que más impresiona es el cabo Girao.

Tiene una plataforma de cristal a casi 600 metros de altura sobre el mar que te permite ver el acantilado desde arriba.

Es uno de los miradores más altos del continente y te aseguro que las vistas son de las mejores del continente.

Para ver algo que parece de otro mundo, tienes que ir al bosque de Fanal. Es un paseo muy fácil entre laureles centenarios rodeados de niebla. Un ambiente que no verás en ninguna otra isla europea.

Y si tienes tiempo, toma el ferry a Porto Santo, que está al lado y tiene una playa de arena dorada kilométrica que es una maravilla.

4.Creta, Grecia

Creta es tan grande que podrías pasarte semanas allí y no terminar de verla. Tiene de todo: desde historia antigua hasta lagunas que parecen piscinas naturales.

Un plan que no falla es visitar el Palacio de Cnosos. Es la cuna de la civilización europea y conocer las leyendas del Minotauro mientras caminas por las ruinas es un puntazo.

Si te gusta la naturaleza tienes que cruzar la Garganta de Samaria.

Son 16 kilómetros bajando por un cañón impresionante hasta llegar al mar. La recompensa de bañarte en sus aguas al terminar es insuperable.

Creta es el destino perfecto para alquilar un coche y descubrir cada día una cala distinta.

Vista de Creta en Grecia

Si buscas una playa diferente, vete a Elafonisi. Es famosa por su arena color rosa coral y porque el agua es tan poco profunda que puedes caminar cientos de metros rodeado de un entorno virgen protegido.

5.La Palma, España

La llaman "la isla bonita" y se nota en cuanto aterrizas. La gran cantidad de paisajes y su espectacular clima te permiten visitarla en cualquier época del año.

Es el sitio ideal para respirar aire puro y sentir la fuerza de la naturaleza.

Tienes que conocer el Caldera de Taburiente. Es un circo de montañas gigante con rutas que te llevan a cascadas de colores y miradores que quitan el hipo.

Otro sitio increíble es el Bosque de Los Tilos, donde caminas entre helechos gigantes que parecen de la prehistoria.

Pero lo más especial de esta isla de España pasa cuando se va el sol. Es Reserva de la Biosfera y tiene uno de los cielos más limpios del planeta para observar las estrellas.

Hay miradores astronómicos por toda la isla pero te recomiendo subir al Roque de los Muchachos. Te permite estar por encima de las nubes y ver la Vía Láctea con una nitidez que no se olvida.

6.Córcega, Francia

Córcega tiene un aire salvaje que engancha y un contraste muy chulo entre sus cumbres de granito y sus calas de agua turquesa. Es una de las islas más montañosas del Mediterráneo y su ruta estrella es el GR20, el sendero más duro de Europa.

Bonifacio es, posiblemente, el pueblo más impresionante que vas a ver.

Está construido sobre unos acantilados de piedra blanca que parecen cortados a cuchillo. Pasear por su casco antiguo y asomarse al vacío es una pasada.

Lo mejor es alquilar un barco para ver los acantilados desde el agua y entrar en las cuevas marinas de la zona.

Hacia el norte, tienes la zona de Scandola, una reserva natural donde las rocas rojas se funden con el azul del mar. Solo se puede ir en barco y es un sitio virgen, con una vida marina brutal. Córcega es para recorrerla en coche sin prisa, parando en cada pueblo de piedra y disfrutando de ese toque francés con alma mediterránea.

7.Capri, Italia

Capri es el icono del estilo en las islas de Italia y ha sido el refugio favorito de emperadores desde hace siglos. La imagen de los Farallones (esos tres picos de roca que salen del agua) es el símbolo de la isla y verlos de cerca desde un barco es obligatorio.

Si quieres escapar del jaleo del centro, haz el sendero del Pizzolungo. Bordea toda la costa sureste y te ofrece unas vistas brutales de los Farallones y de villas increíbles escondidas entre los pinos.

Es un paseo muy agradable y mucho más tranquilo que las calles principales.

Otro sitio que merece mucho la pena es Anacapri, la parte alta de la isla. Desde allí puedes subir en telesilla al Monte Solaro para tener la mejor vista de 360 grados de todo el Golfo de Nápoles.

Para llegar a Capri la mejor opción es tomar un ferry desde Nápoles o Sorrento.

8.Isla de Flores, Portugal

Aquí el verde manda sobre todo lo demás. Es la isla más occidental de las Azores y un paraíso de cascadas y lagunas volcánicas.

En verano es un espectáculo, se llena de hortensias azules que bordean todos los caminos.

El rincón más especial es el Poço da Alagoinha. Imagínate una pared de roca gigante cubierta de musgo por la que caen una veintena de cascadas a la vez hacia un lago cristalino.

flores, la isla bonita de las azores

Pero si quieres ver su cara más salvaje, tienes que ver la costa desde el agua. Hay un montón de cuevas escondidas y cascadas que caen directamente al mar y que solo se descubren si vas en barco.

Es una isla para gente que ama la naturaleza de verdad y que no necesita grandes lujos para ser feliz, solo un paisaje que te haga sentir vivo.

9.Menorca, España

Menorca es el equilibrio perfecto. Es una isla cuidada, tranquila y con unas calas que nada tienen que envidiar al Caribe. Lo mejor es que, toda la isla es Reserva de la Biosfera, lo que ha evitado las grandes aglomeraciones de turistas de otras islas de Europa.

La mejor forma de verla: Recorre algún tramo del Camí de Cavalls, un sendero que rodea toda la isla por la costa.

Te llevará a calas vírgenes como Macarella en el sur o la salvaje Cala Pregonda en el norte.

islas de europa, menorca

Esa variedad de paisajes, sumada a pueblos con tanta historia como Ciutadella, hace que Menorca sea de esas islas a las que siempre quieres volver.

Si te interesa la historia, no te pierdas la Naveta des Tudons, el edificio íntegro más antiguo del continente.

10.Skye, Escocia

Skye es pura mística escocesa. Es una de las islas más espectaculares del norte de Europa, con castillos junto al mar y montañas que parecen sacadas de "Juego de Tronos". Gracias a su tamaño, solo necesitas un par de días para descubrirla.

  • Sube al Old Man of Storr. Es un pináculo de roca gigante que domina toda la isla.
  • Otro sitio que te va a enamorar son las Fairy Pools, unas pozas de agua cristalina donde dicen que viven las hadas. Así que ¡presta atención por si ves alguna!
  • Si quieres un atardecer de película, el faro Neist Point con sus acantilados de vértigo es una visita obligada.
skye island , escocia

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11.Las Feroe, Dinamarca

Las Feroe son 18 islas volcánicas perdidas en el Atlántico Norte que parecen el escenario de una película de fantasía. Si buscas algo diferente es tu destino: acantilados de vértigo, cascadas que caen directamente al mar y un verde tan eléctrico que parece que tiene filtros.

Tienes que ver la cascada de Múlafossur en el pueblo de Gásadalur. El agua cayendo al océano con las montañas de fondo es la imagen más famosa de Dinamarca.

Además, en los acantilados de Vestmanna vas a ver miles de frailecillos a un paso de ti.

Isla Feroe en Dinamarca

No son muy turísticas, lo que convierte a estas islas en el destino ideal para los amantes de la tranquilidad, el senderismo y la naturaleza. Es un sitio donde te sientes en el fin del mundo.

¿Por cuál empezamos?

Cada una de estas islas tiene algo que la hace única, así que depende de lo que te pida el cuerpo:

  • Si quieres vistas que te dejen mudo, Santorini, Creta o Bonifacio (Córcega) son tus sitios.
  • Si buscas naturaleza épica, vete a Feroe, Skye o La Palma.
  • Si prefieres paz y aguas turquesas, Formentera o Menorca nunca fallan.
  • Y si quieres perderte en el verde, Madeira o Flores son el paraíso.

Lo que sí te digo es que, elijas la que elijas, reserves con tiempo porque los sitios con encanto vuelan. He buscado los alojamientos que mejor combinan ubicación y precio para que solo tengas que preocuparte de disfrutar.

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