Roma es, básicamente, un museo al aire libre donde las salas son sus plazas. Te cuento las que realmente importan y donde se encuentran para que puedas conocerlas sin perder tiempo dando vueltas.
Zona 1: Plazas entre el Castillo Sant’Angelo y la Fontana de Trevi
Luego de ver el Vaticano o el Castillo Sant’Angelo, esta es la ruta lógica para entrar al corazón de la ciudad.
En tu camino hay tres plazas que no te puedes perder, son las más espectaculares de Roma y están a menos de 10 minutos una de otra.
Cuando acabes de ver el Castillo cruza el puente y camina 10 minutos por Via dei Coronari, llegarás a Plaza Navona. Aquí verás gratis una de las mejores muestras del arte barroco, la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini.
Es de las plazas de Roma con más ambiente, llena de artistas callejeros cada día.
Pero un consejo: si quieres tomar algo, hazlo en las calles que salen de la plaza. Los cafés que están delante son preciosos para la foto, pero los precios son exagerados.
Camina un par de calles hacia el interior y comerás mejor por la mitad de precio.

2. Piazza della Rotonda, la plaza del Panteón
Desde Navona estás a solo 5 minutos andando del Panteón. La plaza se llama "de la Rotonda", pero tú búscala como la plaza del Panteón.
Es una plaza pequeña pero con una fuerza que te deja parado nada más entrar.
Es el sitio perfecto para comprarte un helado artesanal y sentarte un rato en los escalones de la fuente a ver la gente pasar.
Te recomiendo que vuelvas de noche. La iluminación le da un aire que no tiene durante el día y suele haber mucha menos gente.

3. Plaza di Pietra, la del templo romano escondido
Eta es una de esas sorpresas de Roma que te hace sentir pequeño frente a la historia.
Sales de la plaza del Panteón en dirección a la Fontana de Trevi y, a los 2 minutos, te chocas con 11 columnas gigantes de 15 metros de altura.
Son las columnas originales del Templo de Adriano incrustadas en la fachada de un edificio moderno. Es la mejor prueba de cómo Roma se ha ido construyendo a capas a lo largo de los siglos.
Zona 2: De Plaza de España a la Piazza del Popolo
Si vas a ver la Fontana de Trevi (que vas a ir sí o sí), estas dos plazas que te quedan a tiro de piedra. Es un paseo de apenas 10 minutos entre una y otra, perfecto para hacer al atardecer cuando la luz empieza a cambiar.
4. Plaza de España y su la escalinata infinita
Desde la Fontana de Trevi son 8 minutos andando. Esta plaza de Roma es conocida por sus 135 peldaños que suben hacia la iglesia de Trinità dei Monti y por la Fuente de la Barcaza de Bernini, que está justo a los pies de la escalera.
Ten en cuenta que está prohibido sentarse en los escalones y la policía vigila de verdad.
Si quieres la foto típica sin nadie alrededor, te va a tocar madrugar mucho. Desde aquí sale la Vía Condotti si te apetece echar un ojo a las tiendas de alta costura.

5. Piazza del Popolo y su mirador
Sigue recto por Via del Babuino desde Plaza de España y en 10 minutos llegas a esta plaza enorme. Destaca por su obelisco egipcio de 36 metros y por ser el punto donde se cruzan las tres calles principales del centro.
La “Plaza del Pueblo” siempre ocupó un lugar destacado en la vida de Roma.
En la Antigüedad fue usada para ejecuciones, ahora es donde se reúnen los romanos para protestas ciudadanas, conciertos y representaciones teatrales.

Sube las escaleras que están al este de la plaza y en 2 minutos llegas al Mirador del Pincio. Verás toda la plaza, el Vaticano al fondo y los jardines de Villa Borghese. Es el sitio donde tienes que estar cuando el sol se empieza a esconder.
Zona 3: Plaza Venezia y del Campidoglio
Aquí es donde Roma muestra su cara imperia. Ambas están pegadas al Foro Romano y son monumentales.
6. Plaza de Venecia
La plaza más caótica de Roma es cariñosamente conocida por los romanos como “la máquina de escribir”, por el Monumento a Vittorio Emanuele II cuyo tamaño y color blanco del mármol destaca sobre todo lo demás.
Desde este monumento Mussolini pronunció la mayoría de sus discursos incendiarios. Además, aquí está la sepultura del “soldado desconocido” en honor a los combatientes de la I Guerra Mundial.
La Plaza Venecia es una de las últimas plazas renacentistas de la ciudad.

No te quedes abajo, sube en el ascensor panorámico que hay detrás del monumento. Las vistas de 360 grados de toda la ciudad valen cada euro que cuesta la entrada.
7. Piazza del Campidoglio, las mejores vistas del Foro
Está justo detrás de Piazza Venezia. Sube la rampa y llegas a la que fue la primera plaza moderna de Roma, diseñada por Miguel Ángel. Es el centro de la vida civil de la ciudad y uno de los espacios más elegantes que vas a pisar.
Se encuentra en lo alto de la colina del Capitolio y es uno de los espacios más elegantes que vas a pisar.
Busca el lateral del Palacio Senatorio. Desde ahí tienes una panorámica del Foro Romano brutal.
Es la mejor forma de entender la magnitud del Imperio sin tener que pagar entrada

Zona 4: El ambiente local y el Trastevere
Esta ruta es para cuando el cuerpo ya te pide parar y buscar dónde cenar con calma.
9. Campo dei Fiori, mercado y ambiente nocturno
Está a unos 7 minutos al sur del Panteón. Es de las pocas plazas importantes de Roma que no tiene una iglesia.
Por la mañana hay un mercado que está muy bien para comprar algo de pasta o aceite de trufa para llevarte a casa. Si buscas ambiente, quédate hasta que recojan los puestos.
Por la noche la plaza cambia totalmente. Es el sitio donde la gente queda para tomarse una cerveza en las terrazas o directamente sentados por allí. Es el lugar ideal si quieres ver el ritmo real de la ciudad.
10. Plaza de Santa María en Trastevere
Desde Campo de' Fiori, cruza el Puente Sisto al atardecer. Esta plaza es el corazón del barrio y el sitio donde todavía se respira aire de barrio romano, con ropa tendida y vecinos charlando.
La basílica tiene unos mosaicos dorados que brillan cuando cae el sol y las calles que salen de la plaza están llenas de tabernas donde se come a precios normales y de maravilla.

Mención aparte: La Plaza de San Pedro
Técnicamente esta no es una plaza de Roma pero, obviamente, es la que conocerás cuando vayas a ver la Basílica o los Museos Vaticanos.
10. Plaza de San Pedro, el corazón del Vaticano
Bernini la diseñó con esas columnas gigantes en forma de círculo para que sintieras que la plaza te "abraza" nada más entrar.
284 columnas que forman un círculo gigante en torno al obelisco que Calígula trajo desde Egipto en 1586.
Busca unos puntos de granito que hay en el suelo. Si te pones justo encima, verás un efecto óptico: parece que solo hay una fila de columnas en lugar de cuatro. Es pura magia de la perspectiva.

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